¿NECESITA SU EMPRESA UN PROGRAMA DE JÓVENES PROFESIONALES?


¿Quienes ocuparán las jefaturas o cargos especializados de su empresa en los próximos 5 años?

Esta es una de las más importantes preguntas que debe resolver cada organización. Desarrollar talento y liderazgo desde los jóvenes colaboradores hace que una empresa tenga una ventaja competitiva sobre su entorno, principalmente por el crecimiento que le permite el saber que tiene colaboradores moldeados a sus necesidades, cultura y compromiso con los que sostener nuevos desafíos se vuelve posible.

Le invito a pensar entonces en que una de las actividades más importantes de su organización debe ser el desarrollar a sus colaboradores estratégicos del mañana, y una buena práctica relacionada con este objetivo es atraer a jóvenes profesionales, universitarios y recién graduados con las características que valora su empresa y el potencial para llegar a los cargos claves de la organización.

Piense en todas las posibilidades que le brindará el incorporar esa sangre fresca y hábil para entender la evolución y cambio constante de su entorno. Ponga atención a estas 9 características de los jóvenes profesionales:

1. SON LA GENERACIÓN MÁS PREPARADA

2. LES MOTIVA LA SUPERACIÓN PERSONAL

3. NO PONEN AL DINERO COMO LO MÁS IMPORTANTE

4. SON MEJORES TRABAJANDO EN EQUIPO

5. PREFIEREN AVERIGUAR LAS COSAS POR SÍ MISMOS

6. ACEPTAN LAS CRÍTICAS CONSTRUCTIVAS

7. SON FLEXIBLES

8. CRECIERON RODEADOS DE TECNOLOGÍA

9. LES ENCANTAN LOS DESAFÍOS

El establecer un programa de Jóvenes Profesionales debe ser tomado como parte de la estrategia de la empresa, es decir, con un convencimiento organizacional, una área responsable, un plan, un presupuesto e indicadores que gestionar para asegurar un retorno de inversión, por eso me gustaría ayudarle a confirmar o no el que su organización necesita invertir en esta iniciativa, para que su reflexión sea objetiva, por favor revise las siguientes 5 preguntas:

1. SUCESIÓN.

¿Podemos reemplazar la salida o promoción de alguno de nuestros técnicos especialistas o jefes actuales con un colaborador interno (segundo a bordo)?

2. EXPANSIÓN.

¿Contamos con un equipo de colaboradores con los que podemos crecer en oficinas o proyectos sin desarmar la mayoría de la estructura actual?

3. RECORTE.

¿Si reducimos nuestra plantilla de ejecutivos, podemos sostener adecuadamente la operación con nuestros colaboradores de menor rango (menor salario)?

4. INNOVACIÓN.

¿Las nuevas ideas de nuestra empresa provienen de la sinergia entre la madurez de la generación adulta y la actualidad de las generaciones jóvenes?

5. CULTURA.

¿Podemos asegurar que los valores esenciales de nuestra organización permanecerán durante una generación más gracias a que están siendo impregnados en los colaboradores que liderarán nuestros días futuros?

*Si la mayoría de las preguntas le llevaron a la conclusión de que no hay claridad sobre el talento organizacional en el mediano y largo plazo, debe plantearse seriamente el implementar en su empresa un programa de Jóvenes Profesionales.